Hay hueco para todo...
Gustavo Vidal Manzanares (*)
En 1956, Dolores Medio escribió "Funcionario público", novela desgarradadonde se narran las penurias de Pablo Marín, funcionario atado a un sueldo mísero que malvivía en un cuartucho junto a su mujer.
Tras las décadas siguientes de desarrollo, la figura del empleado público casi indigente, trasunto del cesante de novelón galdosiano, fue poco a poco hundiéndose en el olvido. Pero en los últimos días, la cloaca política y mediática neoliberal ha babeado de placer ante los ecos de una posible congelación salarial a los funcionarios.
Sin embargo, nada sería más injusto que pasar la factura de la crisis a este colectivo.
Así, en los momentos de hervor económico y ladrillazo, un encofrador podía duplicar el sueldo de un Técnico Superior de la Administración, y para conseguir que un albañil viniera a casa había, poco menos, que apuntarse en una lista de espera y cruzar los dedos.
Mientras los funcionarios perdían poder adquisitivo y realizaban malabarismos contables con el sueldo, miles de paletos de eructo, puti club y caspa montaban una constructora y juntaban billetes de quinientos euros como cromos.
Legiones de jóvenes abandonaban los estudios y dejaban sus libros escolares criando polvo mientras se pavoneaban en coches refulgentes... ¿los funcionarios? Unos "pringaos, hombre, unos "pringaos"... ¿para qué estudiar?, ¿para qué invertir?, ¿para qué innovar?... "España va bien".
Y mientras tantos celebraban sus ganancias entre cubatas, risas, rayas de coca y "España va bien", miles de hombres y mujeres habían inmolado sus mejores años junto a una taza de café cargado, un flexo y un temario de oposiciones.
Con los codos clavados en una mesa, viendo la vida desfilar a través del claroscuro de un ventanal, a la espera del momento crucial y temible de los exámenes. Pues bien, ahora resulta que, según los neoliberales, los efectos de aquellos excesos han de pagarlos los "privilegiados funcionarios", precisamente el colectivo que apenas se benefició del auge económico y que, por supuesto, no provocó la crisis. Según ese planteamiento no pidamos cuenta a las entidades bancarias que prestaron dinero sin las debidas garantías.
No pensemos que las ganancias obscenas de la especulación acabaron en paraísos fiscales.
No indaguemos en ayuntamientos y comunidades que dilapidaron millones encargando obras absurdas que enriquecieron a empresarios.
No, no... todo esto que lo paguen los funcionarios. Sí, los funcionarios, aquellos "pringaos" durante los años del falso esplendor económico.
Sí, el juez que sacrificó como poco cinco años en una oposición terrorífica (aparte de los cinco de carrera) para ganar menos que muchos fontaneros.
Sí, los miles de opositores que hubieron de recurrir al Lexatín, el policía que se juega la vida por mil quinientos euros mensuales, el auxiliar que no gana más de novecientos... ¡resulta que estos han de pagar la crisis y son unos "privilegiados"!
(*) Jurista y escritor
FUENTE: http://jarutaco.lacoctelera.net/post/2010/05/13/funcionarios-publicos-y-sueldos-congelados
Dios, qué es eso que asoma por detrás del niño????
LomoNegro: Siempre asocio la lluvia con la música de piano.
It's cold and it's
Smooth and it's
A hard shade of white
And everybody needs to lick the surface clean
But it never tastes better
white blooms to white and freezes white again
Close it before something crawls in
commit it, leave it, get away - we always
drop our good side
Being good gets you stuff
Being stuff gets you good
Good stuf gets you being
And wheelin' and dealin' and squealin'
Shit lives forever
They have no legs, but chase us anyway
Wipe the shadow of your best friend
gave birth to something we don't want to be
we drop our good side
You can't kill it
Eat is just as deep as you can fuck it
So cough it up or go down
And there's only one thing that separates
A man...
Shit lives forever
we'll retire with a turd on our lips
under a pair of knowing eyes
I'm gonna take a few down with me
And drop my good side
You can't kill it
Take it from our drummer, 'puff'
Being good it gets you stuff